Bugui vagaba por las calles con su compañero Piqui, hasta que éste fue atropellado. Alguien recogió a Piqui y lo llevó al veterinario, donde fue operado de urgencia. Bugui permaneció todo el tiempo a la puerta de la clínica, esperando por su amigo. Una vez Piqui salió de la clínica, ambos fueron llevados a la Pontiga, donde llevan desde entonces. Bugui vive en la zona más privilegiada de la finca: tiene mucho espacio para correr y está suelto todo el tiempo. Para adoptar: masquechuchos@gmail.com / 647.005.699 |