Brisca: llegaste en el camión procedente del desalojo del albergue del Espartal en Salinas. Jamás diste un solo problema. Fuiste una perrina tranquila y sociable. Un día te fuiste igual que habías llegado: en silencio y sin molestar. El día que nos dejaste, Mebar, tu compañera, aulló durante horas. Nosotros también lloramos tu pérdida. Sé que fuiste feliz con nosotras. |