Bosi, perrina querida. Pasaste más de ocho años con nosotros. Incluso estuviste en casa pasando una convalecencia, pero tuviste que volver al albergue y un fatídico día nos dejaste. Tenemos en nuestra retina tu rabito en continuo movimiento y tu actitud siempre activa y cariñosa. Gracias por todo lo que nos diste. |