Habrías cumplido tres meses el 7 de agosto de 2007. Alguien nos dejó a tu madre atada a la verja del albergue. Venía preñada. Naciste en el albergue y eras el más inquieto y juguetón de la camada. Ya habías sido adoptado por una familia de Trasona e ibas a vivir en una casa con amplia finca vallada y compartir tus juegos con Niko, un pequeño Yorkshire cuyo anterior compañero de juegos, ya anciano, había fallecido recientemente. Ya te veíamos saliendo a correr en bicicleta con tu dueño, como había hecho tu antecesor... Por desgracia, no pudo ser. Te nos pusiste malín y te nos fuiste rápidamente, sin que el veterinario pudiera hacer nada por salvarte y sin poder cumplir nuestro sueño para ti. Cediste tu lugar en esa familia a un cachorrito de la protectora Amigos del Perro, de Langreo. Es el único sentido que podemos darle a tu muerte, si es que tiene alguno. |