Baros vagaba por Oviedo y alguien lo recogió y nos lo trajo. Nos extrañó que un pastor alemán puro como él hubiera sido abandonado. Pronto descubrimos la razón: Baros tiene insuficiencia pancreática crónica. Su enfermendad requiere un tratamiento diario de por vida que, llevado de forma estricta, le permite hacer una vida totalmente normal. Baros fue adoptado en nuestro stand de la Losa en las fiestas de la Ascensión 2006. La pareja que lo adoptó se separó posteriormente y ahora él vive con uno de ellos en Madrid. Baros es la prueba viva de que los animales con una enfermedad crónica también se merecen y a veces consiguen una segunda oportunidad. |